domingo, 23 de junio de 2013

LA COMETA

Mira la cometa, va de aquí para allá, según los vientos que soplan. Unas manos la conducen, pero se ve que todavía necesitan ayuda. El instructor hace su trabajo y guía con destreza a la aprendiz. Ésta está tranquila, confiada, sabe que la cometa no perderá su rumbo porque tiene un buen apoyo.
La cometa es nuestra vida. Teóricamente  nosotros somos los aprendices y tratamos de encauzarla según los vientos que soplan. Si tuviéramos que hacerlo solos nos sentiríamos perdidos. Pero tenemos instructores que nos apoyan y que agarran nuestros brazos  con fuerza y destreza. A veces se llaman principios, otras religiones o ideologías, otras personas o situaciones concretas. Sin embargo, las más de las veces la cometa se deja llevar por esos vientos que nos parecen incontrolables y que nos llevan de aquí para allá sin rumbo. A veces cae al suelo. A eso le llamamos depresión, desmotivación, desequilibrio, estar perdido....Hay que volver a levantarla. Lo hacemos como podemos. Pero no podemos olvidar que, con ayuda o sin ayuda, la responsabilidad de levantarla, de guiarla, de sortear los vientos y de mantenerla en el aire...es de cada uno.

1 comentario:

  1. Lo esencial es darle sentido a la vida. Saber para qué nacimos y qué construimos en el día a día. Creo que una de las principales crisis de la humanidad es la pérdida de objetivos en la vida y esa vaciedad espiritual que nos conduce a una vida también vacía.

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