
Cuando llega el otoño hacemos una recopilación de nuestra vida hasta ese momento. Pero es difícil evaluarse a uno mismo y ser honesto. Buscamos justificaciones, coartadas, mentiras piadosas... La realidad nos desborda y ya sabemos lo que nunca seremos. Es tiempo no de comprender, sino de admitir y, sobre todo, de aceptar, de aceptarse a uno mismo, de aceptar el pasado, de aceptar lo que te viene. Hay que preparar el invierno...
... para volver a nacer.
ResponderEliminar